"No se le debe elogio al que simplemente cumple con su deber y nada más".
San Agustín
Hace años en una ronda de mantenimientos preventivos en lugar de entregar al cliente el tradicional paquete de papeletas como evidencia, le dimos un CD donde podía consultarlas por usuario, localidad, número de serie, tipo y marca de equipo.
Tiempo después nos enteramos que nuestro supervisor hizo comentarios muy favorables sobre ICSI a sus colegas. Lo habíamos sorprendido entregándole algo que NO esperaba.
El cliente NO se sorprende si hacemos bien aquello para lo que nos contrató. De hecho lo espera. Si queremos aportar valor a su operación debemos entregarle aquello que desearía tener o mejor aún aquello que ni si quiera imagina.
Observemos y escuchemos a nuestros usuarios. Cualquier pequeña mejora en su operación puede ser de gran impacto si se replica en el resto de su organización.
Y a ti, ¿qué se te ocurre hacer para sorprender a tu(s) usuario(s)?