1. Nunca tomes decisiones importantes cuando estés cansado, emocional, distraído o con prisa.
2. Nunca dejes que nadie defina el problema por ti. Puedes terminar resolviendo el problema equivocado.
3. Obtén información de alguien que entienda lo que tú no entiendes.
4. Aprende de tus errores del pasado. Si no aprendes, no mejoras.
5. Haz lo correcto, no lo fácil.
2. Nunca dejes que nadie defina el problema por ti. Puedes terminar resolviendo el problema equivocado.
3. Obtén información de alguien que entienda lo que tú no entiendes.
4. Aprende de tus errores del pasado. Si no aprendes, no mejoras.
5. Haz lo correcto, no lo fácil.
Evitar tomar malas decisiones es tan importante como tomar las buenas. No dejes que la suerte decida por ti.