José Antonio David Nasser

October 17, 2025

Whitepaper | Chespirito

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Chespirito
Por Rene Lankenau y Daniela Dib


Hace unos días, Bloomberg publicó un artículo acerca del éxito de Las Mañaneras de Sheinbaum. La nota incluye una gráfica listando los programas con más horas de streaming en YouTube entre 2024 y 2025; Sheinbaum aparece en el primer lugar. En la tercera posición aparece un programa que se estrenó hace casi 55 años: El Chavo del 8. El canal de YouTube de El Chavo, propiedad de TelevisaUnivision, tiene 6.7 millones de suscriptores y todos los días saca clips de los episodios originales.

¿Cómo es que un mercado en el que hay cada vez más opciones de series y contenido de creadores, los programas de Roberto Gómez Bolaños continúan destacando entre los más, más populares?

“Más allá del impacto económico que ha tenido a lo largo de los años, es que se trata de un tipo de comedia muy especial, ‘blanca’, familiar, diferente, que no recurre a lo fácil, como a la vulgaridad o la polarización para entretener”, explicó Emilio Azcárraga Jean en entrevista con Whitepaper.

“Es contenido al que le tienes confianza para que tus hijos lo vean, y eso tiene mucho mayor relevancia hoy, cuando muchas producciones se van al lenguaje, a la vulgaridad, a la violencia para tener éxito”.

Además de ser clásicos, la popularidad vigente de las creaciones de Chespirito también puede atribuírsele al músculo de distribución de contenidos que siempre ha tenido Televisa. Casi desde sus primeros años, sus telenovelas eran transmitidas también en canales de otros países (incluyendo en EUA). El Chavo y El Chapulín Colorado vinieron a consolidar este negocio: para 1974, apenas tres años después de haberse estrenado, sus capítulos estaban ya disponibles en casi toda Latinoamérica.

“Hay pocas series de televisión que tienen un verdadero impacto a nivel internacional, y los programas de Chespirito sin duda están entre esos. Son icónicos”, añade Azcárraga Jean.

El Chavo encontró fama en toda Latinoamérica, pero en Brasil —el mercado por mucho más grande de la región— se topó con un éxito inigualable. En 1984, Televisa licenció los derechos al Sistema Brasileiro de Televisão (SBT), una cadena de televisión abierta propiedad del multimillonario presentador Silvio Santos. SBT lanzó una versión de la serie doblada al portugués; El Chavo pasó a ser Chaves allá.

Brasil, que tiene casi 100 millones de habitantes más que México, hoy tiene todavía una afición casi desbordada por la serie. Cuando en 2015 SBT y Televisa finalizaron su alianza de contenidos —SBT transmitía las exitosas telenovelas y otros programas mexicanos allá —, el único programa que seguiría siendo exhibido era Chaves. Una nota de la época explicaba por qué: “esta producción es utilizada estratégicamente en diferentes horarios para aumentar los ratings de la programación de SBT.”

Por décadas, mucho de lo que se sabía en Brasil y otros países sobre las costumbres de México o de nuestra forma de hablar fue —para bien y para mal— lo que sus habitantes vieron en los programas de Chespirito.

No hay una cifra exacta sobre cuánto han generado los programas de Chespirito a lo largo de su historia, pero un artículo publicado por Forbes en 2012 estimaba que entre 1992 y 2012, Televisa había cobrado alrededor de $1,700 millones de dólares simplemente sindicalizando los derechos de transmisión de estas series, y que ganaba al menos $24 millones de dólares cada año, adicionalmente, por merchandising y otros acuerdos relacionados con la marca como tal.

Cuando Netflix entró a México, en 2011, una de las primeras cosas que hizo fue licenciar el contenido de la biblioteca de Televisa por los siguientes cinco años. No se hicieron públicos los detalles del acuerdo, pero según personas cercanas a la empresa, para Televisa se trataba de un deal que debió haberle generado más de $100 millones de dólares —y los programas de Chespirito, que habían dejado de producirse casi 20 años antes, habrían representado más de 20% de la transacción.

Una creación del Grupo Monterrey…

Aunque Chespirito siempre ha sido una mina de oro para Televisa, uno de sus programas más exitosos no nació en sus canales.

En la década de los 60, Gómez Bolaños trabajaba en Publicidad Darcy, una de muchas agencias de publicidad que le compraban tiempo aire a las televisoras y a las estaciones de radio, y producían el contenido para ser transmitido (o sea, eran las agencias las que veían cómo ‘llenar’ ese tiempo aire de forma que le funcionara a quienes querían promocionarse).

Fue en Publicidad Darcy donde Gómez Bolaños comenzó escribiendo guiones para programas de radio y televisión —entre otros, para Viruta y Capulina. Estos programas eran transmitidos por Canal 2, de Telesistema Mexicano (TSM), que era controlado por Emilio Azcárraga Vidaurreta.

TSM tenía entonces una posición cuasi monopólica. Pero en 1967, el presidente Díaz Ordaz otorgó dos nuevas concesiones de televisión, y una de éstas terminó en manos de Eugenio Garza Sada.

En la biografía de Don Eugenio, Gabriela Recio explica que el empresario regiomontano consideraba que un canal de televisión con alcance nacional era fundamental no solamente dentro de su grupo empresarial, sino también para el país. Bautizaron la iniciativa como Televisión Independiente de México (TIM), y quedaría dentro de las responsabilidades que encabezaba Bernardo Garza Sada.

Sabía que competir con don Emilio Azcárraga no sería nada fácil y que, si bien en un inicio el Canal 8 necesitaría una fuerte inversión, a largo plazo traería importantes ganancias. Televisión Independiente de México adquirió y remodeló los Estudios San Ángel; compró los derechos de importantes programas extranjeros; e innovaron con la programación”, asegura Recio.

Y fue precisamente en el nuevo Canal 8 —una de las empresas que estaban dentro del famoso Grupo Monterrey— que terminarían naciendo las series creadas por Gómez Bolaños, incluyendo a El Chapulín Colorado y, en junio de 1971, El Chavo del 8.

Canal 8 no podía ganarle a Canal 2 en telenovelas ni en deportes. Pero El Chavo del 8 (siendo la elección del número 8 un guiño a la televisora de los Garza Sada) rápidamente se convirtió en uno de los pocos programas que verdaderamente competía con el Canal 2 en su horario, mencionan Claudia Fernández y Andrew Paxman en El Tigre.

A medida que se intensificaba la competencia, las prácticas se volvieron sucias. Aunque TIM podía contar con el apoyo de los grandes anunciantes del grupo de los Garza Sada, como la Cervecería Cuauhtémoc, sus esfuerzos para atraer clientes independientes se vieron frustrados por las prácticas monopólicas de TSM”, señalan.




Según los autores, la rivalidad entre TIM (de los Garza Sada) y TSM (de Azcárraga) se endureció debido a las prácticas monopólicas de esta última, especialmente en frustrar intentos por que la televisora de los Garza Sada obtuviera nuevos anunciantes.

Bernardo Garza Sada, entonces completamente a cargo, cambió la táctica y decidió destinar a la empresa una considerable suma de recursos frescos: decenas de millones de dólares, con el propósito de atraer a la gente talentosa de TSM a TIM, mejorar los ratings y aumentar las exportaciones. De esta manera, se convertía TIM en un contrincante por mérito propio o, más probablemente, afectaba los márgenes de utilidad de TSM (…) Se percibía que el Canal 8 había superado a los canales 4 y 5 para dejarlos atrás en la preferencia del público de la ciudad de México”.

El Tigre describe muy bien cómo fueron esos años, incluyendo un episodio en el cual Emilio Azcárraga Milmo intentaría —sin éxito— ‘robarse’ a Chespirito para su canal. Lo que sí terminó sucediendo fue una fusión. La guerra de precios por los anunciantes y por el talento estaba perjudicando los resultados de ambas empresas, así que en septiembre de 1972 (supuestamente en el funeral de Azcárraga Vidaurreta), Garza Sada y Azcárraga Milmo llegaron a un acuerdo.

De esa fusión nació el Televisa que dominó al país durante las siguientes décadas. Grupo Monterrey tenía entonces 25% de las acciones en esta empresa, y esa participación pasó en 1974 al nuevo Grupo Alfa. Sin embargo, después de la devaluación de 1982 tuvieron que vender estas acciones; en aquel momento habrían tenido un valor en el mercado de unos $250 millones de dólares. Televisa vendió algunos de sus activos, y con ello consiguió los recursos para recomprar ese paquete de acciones.

Un éxito comercial…por décadas





Anuncios de los 80s



“El Chavo del 8” en un comercial de Samsung (2024) y en un sketch de SNL (2025).

En un mundo en donde sobra contenido, resulta extraordinario que una serie que nació en la década de los 70s y que se dejó de producir en 1995 siga siendo tan popular entre nuevas generaciones.

(…) the secret of the sitcom’s success is in the fact that it has a ‘universal’ and ‘timeless’ plot. El Chavo is not about a single character or a village, or just one story. It is about everyday people and a situation that we all know very well. El Chavo makes us laugh at miserable places, full of greedy, selfish, violent people, and also at the ones who are bullied by them. And why is it so wonderful? Because this is how real life is”, escribió Forbes en aquel artículo de 2012.

De acuerdo con algunas estimaciones, Friends podría estarle todavía generando alrededor de $1,000 millones de dólares al año para la dueña de la serie, Warner Bros. Discovery. Su último episodio se transmitió en 2004, y para esa última temporada, cada uno de los episodios debió haber costado más de $10 millones de dólares.

¿Cuánto habría costado producir cada uno de los más de 1,800 episodios de El Chavo del Ocho, El Chapulín Colorado y Chespirito? Por lo pronto, dependiendo del país este contenido está disponible en Vix, en Amazon Prime y en Netflix, además de los clips que hay en los respectivos canales oficiales en YouTube. En este último caso, cada clip nuevo que suben en menos de 24 horas suelen tener más de 100 mil views.




La serie Sin Querer Queriendo se estrenó hace algunos meses en HBO Max. Producida por THR3 Media y Perro Azul, a partir de un guión desarrollado por dos de los hijos de Chespirito —Roberto y Paulina Gómez Fernández— rápidamente se convirtió en la producción latinoamericana más exitosa para esa plataforma, colocándose entre los cinco títulos más vistos a nivel global.

Los personajes creados por Gómez Bolaños continúan vigentes. Revivieron en 2006 con la serie El Chavo Animado, que se transmitió hasta 2014 por Canal 5 y hasta por Cartoon Network. Actualmente existen planes para desarrollar una especie de ‘universo cinemático’ de Chespirito.

Chespirito is no longer only Mexican. He has become a symbol of the Hispanic middle class, no matter where it is”, escribió el NY Times en 2014.

Quizá la evidencia más reciente del simbolismo latinoamericano que representa Chespirito es el sketch que apareció en Saturday Night Live hace unas semanas. Con Bad Bunny como Quico y el resto del cast en los demás roles, el sketch —que más bien fue una rendición de uno de los episodios del programarecibió una reacción enorme, principalmente positiva, entre la comunidad latina dentro de EUA.

The rest of the world has no idea how HUGE this show is in Spanish speaking countries and Brazil,” dice uno de los más de 12,000 comentarios en YouTube. “For those who don’t know this TV show , it’s a cultural phenomenon from the 70s that has persisted through generations”.